Educación canina en positivo: Marcas de Ausencia de Refuerzo (MAR)

Actualmente se habla mucho en círculos relacionados con la educación canina en positivo sobre las Marcas de Ausencia de Refuerzo, en adelante MAR. Su uso puede levantar polémica debido a que se suelen relacionar con la utilización de castigo en la educación de nuestro perro. En la Educación Canina en Positivo no se utiliza el Castigo Positivo, es decir, tirones de correa, golpes con la mano, etc., ni siquiera el Castigo Positivo verbal de un grito desagradable (el típico ¡NO!). Entonces, ¿Cuál es la diferencia entre el NO y la MAR?, ¿qué buscamos cuando damos una MAR y qué se busca con el NO?, ¿Cuáles pueden ser los riesgos de la utilización de la MAR?

m.a.r en educacion canina

Definición

La definición más referenciada y conocida de MAR, y una de las más claras y completas, es la que nos ofrece “El Choque de Culturas” de Jean Donaldson (Donaldson, 2003) en el que se define como: “una señal que le indica al perro que ha perdido un refuerzo o que sus posibilidades de refuerzo han quedado reducidas a cero a causa del comportamiento que acaba de ofrecernos”

¿Cómo se lleva esta definición a la práctica?

Condicionamos una frase para comunicarle al perro que se está alejando del comportamiento esperado; algo muy similar al típico juego del “frío-caliente”. Jean Donaldson propone la utilización de “Mal” y “Mala suerte”, pero se utilizan otros como el “No, no” o el “ah, ah”. Lo importante es la forma de decir la frase. La entonación debe ser lo más neutra posible. Hay que recordar, que el objetivo no es asustar al perro sino ayudarle a que cambie su estrategia para llegar a obtener el refuerzo.

¿Cuál es la diferencia entre el NO correctivo y la MAR?

Existen varias diferencias; vamos a destacar dos muy importantes:

1. El objetivo de la MAR es ayudar al perro a buscar el comportamiento que le lleve a conseguir el premio. Por contra, el objetivo del NO correctivo es disminuir la frecuencia del comportamiento mostrado por el perro. La MAR no se puede utilizar si no es para reforzar, o bien el comportamiento buscado o uno próximo a éste (trabajar en base a aproximaciones sucesivas). El NO correctivo si. Por ejemplo, sería un error utilizar la MAR cuando nuestro perro se suba al sillón y una vez conseguimos que baje no premiamos ese gesto.

2. El NO correctivo se pronuncia de forma intimidatoria y las experiencias asociadas a la señal verbal suelen ser Castigos Positivos del estilo tirones de correa, golpes con la mano, gritos, etc. La MAR NUNCA se asociará a un Castigo Positivo (aparición de algo desagradable para el perro). Conceptualmente hablando, la MAR sería denominada Castigo Negativo, es decir, desaparición de algo agradable para el perro. Por eso Jean Donaldson afirma que la MAR es Castigo Negativo Condicionado.

¿Cuáles pueden ser los riesgos de la utilización de la MAR?

A la hora de utilizar la MAR se pueden cometer errores, al igual que con cualquier otra herramienta de uso en el adiestramiento. La preocupación principal del guía al utilizar la MAR debe ser no aumentar la frustración del perro porque no encuentra la solución al problema. Existen perros que no son capaces de gestionar bien sus emociones, esto les lleva a niveles de distrés (estrés negativo) muy altos que pueden llegar a provocar enfermedades cardiacas, gástricas, problemas de piel, etc. (Scholz y Von Reinhardt, 2007). La responsabilidad del guía es leer correctamente las señales que el perro nos emite, ayudándole para conseguir el objetivo, minimizando el estrés y evitando la tan temida frustración. Un conjunto de señales que pueden aparecer cuando se utiliza la MAR y comienzan a aumentar los niveles de estrés negativo son:

o Realizar movimientos de desplazamiento cuando intenta resolver el problema (un perfecto “back”) o Bostezar o Babear o Lamerse los labios o Musculatura tensa

o Cambio de color de los ojos y dilatación de las pupilas

o Temblar o Sacudirse (sin estar mojado)

o Ladrar, gimotear, aullar

o Quedarse inmóvil

o Perder la concentración, dando la espalda o evitando contacto ocular

o Utilizar señales de calma para reducir el estrés. (Rugaas, 2001)

En el momento que estas señales empiezan a aparecer se debe sutilmente ayudar al perro a resolver el problema y evitar que pierda el interés o llegue incluso a bloquearse. Una repetición excesiva del ejercicio, una exigencia mayor al aprendiz de la que es capaz de soportar, puede llevarle a situaciones de conflicto que pueden llegar a generar problemas mayores como estrés crónico, ansiedad o incluso la indefensión aprendida. Otro riesgo que se corre al usar la MAR es la posible inhibición del comportamiento ofrecido cuando el perro con el que se trabaja es tremendamente sensible. Por ejemplo, si moldeamos el cobro de un objeto como una cesta por su asa y utilizamos la MAR cuando el perro intenta cobrar la cesta pero no por su asa, podemos provocar una vuelta atrás en el avance. Por último, ante perros o ejercicios donde la motivación es baja no se aconseja la utilización de la MAR ya que puede disminuir todavía más su motivación, complicándonos el alcance de resultados satisfactorios.

Conclusiones Se debe tener presente siempre la idea de que la MAR DEBE usarse como una ayuda para el perro. En cualquier otro caso, no debe ser utilizada, ya que podemos llegar a convertirla en un castigo positivo dependiendo de nuestro estado emocional. Desde el punto de vista del guía, se debe planificar antes de iniciar la sesión de educación si se va a utilizar la MAR para el ejercicio a trabajar y en caso afirmativo tener claro el criterio de su utilización, es decir, bajo que situación pronunciaré la MAR. Exactamente igual que antes de iniciar una sesión de entrenamiento se debe tener claro el criterio a premiar en función del grado de avance del perro, distracciones del entorno, temperatura y humedad del suelo, etc.

Referencias [1] Donaldson, Jean. El Choque de Culturas. KNS Ediciones; Santiago de Compostela. 2003. [2] Rugaas, Turid. El lenguaje de los perros: las señales de calma. KNS Ediciones; Santiago de Compostela. 2001. [3] Scholz, Martina y Von Reinhardt, Clarissa. Stress in Dogs. Dogwise Publishing; Washington. 2007.”


Javier Martínez Torres
Grupo de Trabajo OCI LealCan

 

banner-lealcan-articulos3646 444 555 – info@lealcan.com

lealcan.com

 

Artículos relacionados

Kenal entrenando con el clicker con Enrique Solís, con la pata encima de su pierna

Adiestramiento 100% en Positivo, ¿Utopía o realidad? Estoy convencido de que se puede lograr el 100%, aunque actualmente encontramos numerosos condicionantes que nos dificultan llegar a esa ansiada cifra, por ejemplo, el estrés cotidiano convertido en distres o estrés negativo. El hecho de llevar una vida ajetreada siempre con prisas, puede hacernos flaquear en algún momento y llevarnos a descargar nuestra frustración con nuestro perro, a través de correcciones en su mayoría inservibles….

condicionando o cargando el clicker a un cachorro

Cómo cargar el Clicker Antes de comenzar a trabajar con el clicker es necesario “cargarlo” es decir, asociar el sonido al refuerzo. Se recomienda asociarlo a premios en comida por ser un refuerzo primario muy motivante y fácil de manejar, aunque posteriormente también podremos utilizar otro tipo de refuerzos como pelotas, mordedores, caricias, halagos…

Dálmata muy de cerca con la boca abierta y jadeando

Educar – Adiestrar Educar, es decir, “poner unas pautas disciplinarias y ejercicios encaminados a lograr el desarrollo y perfección corporal”, es básico e indispensable desde el comiendo de nuestrarelación con el perro. Esta educación está íntimamente ligada al adiestramiento

kenal en el aire saltando encima de enrique solis con un cartel de lealcan detrás

Señales u órdenes No des una orden o señal, si no estas en disposición de hacerla cumplir. – Si emites la señal, tienes que conseguir que se cumpla…