Como resultado de la experiencia en el desarrollo de Pruebas de Agility en nuestro País, la R.S.C.E. ha decidido sobre la conveniencia de editar este documento de carácter complementario al reglamento, con el fin de: concretar, unificar y aclarar algunas de las dudas surgidas, con la puesta en práctica del mismo, procurando evitar en lo posible, diferentes interpretaciones ante un mismo hecho. Estas normas, serán aplicadas en todas las Pruebas de Agility autorizadas u organizadas por la R.S.C.E.

A) CONSIDERACIONES SOBRE LOS OBSTACULOS

Los obstáculos de Agility deben cumplir las medidas reglamentarias y las normas cursadas por la R.S.C.E. a tal efecto.

La Mesa constituye un obstáculo recomendable a utilizar en todos los recorridos de Grado I, debido al marcado carácter de control sobre el perro.

Las distancias deberían ser medidas, siguiendo la trayectoria prevista a ejecutar por la mayor parte de los perros.

Por razones de seguridad, el perro debería acceder en línea recta desde al anterior obstáculo, al Salto de Longitud, Rueda y Salto de Vallas agrupadas (doble).

El Juez debería dar la posibilidad al guía, de franquear un obstáculo por ambos lados del mismo.

Los postes que marcan el inicio y fin del recorrido, deberían colocarse de manera que el perro no tuviera otra elección que pasar entre ellos.

Se considera que un perro ha abandonado el obstáculo, cuando apoye sus 4 patas sobre el suelo y no antes.

Un perro puede detenerse sobre la zona de contacto o parcialmente entre ella y el suelo, sin ser penalizado por ello.

Debe evitarse la colocación de ciertos elementos pegados entre sí, por ejemplo: Túnel junto a la Pasarela o Empalizada, cuando no medie separación entre ambos.

Se recomienda no colocar una sucesión de vallas de salto orientadas en línea recta hacia la Empalizada, al objeto de evitar encuentros violentos que pudieran dañar, las extremidades del perro.

Se recomienda utilizar el mismo criterio en la determinación de la altura de las barras de salto: mínima, media o máxima, para las tres categorías. Especialmente, si compitieran conjuntamente. La altura de los apoyos correspondientes, deben ofrecer la posibilidad al Juez de colocar la barra de salto, en cualquiera de las mencionadas posiciones, establecidas en nuestro reglamento.

B) PENALIZACIONES

SOBRE LOS OBSTACULOS

Slalom: En caso de “Falta”por salirse en uno de los postes, el perro deberá retomar el obstáculo en dicha puerta, anterior a ésta o desde su inicio. Si al rectificar sobre una intermedia confunde el sentido de la marcha, no cometerá rehúse y podrá corregirlo rehaciendo, únicamente, el último poste en el orden correspondiente. Sin embargo, conllevará la eliminación, si el perro acomete el siguiente obstáculo, sin haberlo finalizado correctamente.

Será eliminado el perro que realice tres o más puertas en sentido contrario. Cada entrada incorrecta realizada desde el comienzo, es decir, una que el perro sobrepase la línea transversal materializada por el primer poste, contará como un nuevo rehúse. La acumulación de 3 de ellos, lleva consigo la eliminación.

Túnel flexible (cerrado): Si el perro queda enrollado en la lona del túnel, el conductor podrá ayudarlo a salir, pero siempre tras la indicación del Juez, quien descontará al final del recorrido el tiempo perdido. Provocará una “Falta”, sino cuenta con su autorización o rehúse si como consecuencia de lo anterior, el perro sale por la entrada.

Túnel rígido (abierto): Incurre en eliminación el perro que introduce la cabeza, alguna de sus patas en el interior del mismo o lo desplace de su colocación original, siempre que el orden no correspondiera con el siguiente obstáculo a realizar. El ligero roce no penalizará al perro.

Salto de longitud: Apoyar una o dos patas sobre el mismo elemento o hueco, así como derribar alguno de ellos, constituye una “Falta”. El hecho de apoyar más de una pata sobre diferentes elementos o huecos, deberá entenderse como “caminar”, en cuyo caso, se penalizará con un rehúse, debiendo rehacer nuevamente el obstáculo.

NOTA.- Debe estar colocada en línea recta, respecto al anterior obstáculo.

Mesa: El perro que sobrepasa el lado posterior de la mesa y/o sube por el opuesto al sentido marcado en el recorrido, penalizará con un rehúse y no con eliminación por acometer un obstáculo a la inversa. Tampoco deberá rehacerlo nuevamente.

Si el perro desciende de la mesa penalizará con una falta, pudiendo acceder a partir de este momento por cualquier lado, incluido el posterior.

La posición del perro en cualquiera de los Grados es libre, el perro que abandone la mesa antes de finalizar el cómputo de tiempo, penalizará con una Falta, dando lugar a un nuevo recuento (desde el comienzo), una vez que el perro ascienda nuevamente. El movimiento o la variación de la posición inicial, no provocará su detención, ni penalización alguna.

Balancín: El balancín debe tocar, necesariamente, el suelo antes de que el perro lo abandone, en caso contrario, penalizará con una Falta. Esta será doble, si además, no pisa la zona de contacto del extremo.

Rueda: El perro que después de cometer un rehúse, al rectificar atraviesa entre el marco y la rueda en sentido contrario, quedará eliminado.

NOTA.- No podrá colocarse en ángulo respecto al anterior obstáculo.

DE CARACTER GENERAL

1. Faltas y rehúses

Si como consecuencia de un choque, el guía derriba el obstáculo que el perro está acometiendo o ha acometido, incurrirá en una “Falta”. En el caso de que dicho obstáculo, aún no se hubiera realizado, quedaría eliminado.

Si un perro se detiene, da la vuelta ante un obstáculo o lo sobrepasa lateralmente a la distancia de ser acometido, bien por error del guía, falta de control, etc., contará como rehúse igualmente. A título orientativo, se considera distancia crítica de un obstáculo, a la inferior a 1 m. en todo su contorno.

Igualmente, el perro que se detiene sobre algún punto del recorrido (fuera del obstáculo), penalizará con un rehúse, no debiendo marcarse otro por este motivo, hasta que haya dado al menos otro nuevo paso. Sin embargo, las paradas prolongadas del perro en dichos puntos, o las marcadas intencionadamente por el guía, serán objeto de eliminación.

El perro que pasa la Empalizada, Pasarela, salta el Balancín o el Salto de Longitud transversalmente o apoya una pata y la retira, todo ello cuando se trata del obstáculo correspondiente al orden de actuación, penalizará con un rehúse. Por el contrario, la parada prolongada “sin llegar a abandonar el mismo”no constituye penalización alguna, si ya lo hubiera abandonado, constituiría eliminación.

Atravesar por debajo de la barra del siguiente salto, constituye rehúse, aunque además provocara la caída de la misma, debiendo rehacerlo nuevamente, con independencia de que el elemento se encuentre o no, correctamente colocado.

Existirán dos postes a modo de puertas que marcan la entrada y salida de la pista, dada la señal por el Juez, el perro debe atravesar esta línea por su interior, si lo hace por fuera penalizará con un rehúse, no pudiendo tocar al perro a partir de este momento. Si el perro pasa entre cualquiera de ellos y el primer salto, también constituye rehúse, estando obligado en ambos casos a comenzar correctamente. El tiempo empezará a contar, solo, en el momento en que el perro pase entre los mencionados postes. Si tras la señal de comienzo del Juez, el perro entra en pista por lugar distinto del mencionado y realiza tan solo un obstáculo, quedará automáticamente eliminado. Por el contrario, si no cuenta con dicha autorización, éste le detendrá, haciéndole comenzar nuevamente.

El Juez tras realizar las oportunas comprobaciones al término de cada recorrido, dará su autorización para el inicio del siguiente participante. El guía debe esperar antes del primer obstáculo y comenzar su desplazamiento solo a partir de este momento. La prolongada pérdida de tiempo en tomar la salida, por parte del guía o su perro, puede constituir motivo de eliminación, asimismo, la no presentación al ser llamado en tres ocasiones.

El guía situará al perro en la entrada de la pista. El ejemplar podrá comenzar a la par o adelantado respecto a él, pero desde una “posición estática”y no antes de la señal del Juez. Pasar el guía entre los postes colocados por delante del obstáculo, provocará una “Falta”, además de comenzar el recuento del tiempo a partir de ese momento.

El “Tocado”consiste en un ligero contacto del guía sobre el perro, con miras a obtener una cierta ventaja. El Juez lo indicará apoyando su mano sobre una pierna y se anotará con una “T”, en el apartado de “Faltas”de la hoja de juicios.

Las “Faltas”, “Rehúses”e incluso la “Eliminación”, provocada por el perro como consecuencia de la caída accidental de su guía, será marcada como tal, sin entrar en más consideraciones, a fin de evitar las diferencias y dificultades que pudieran plantearse.

La caída, independientemente, de las torres del Viaducto y las estacas laterales que jalonan el salto de longitud, no conllevará penalización.

La caída accidental de la Rueda o el obstáculo completo, no será causa de penalización, una vez haya sido superado por el perro, al entenderse como posibles causas: la incorrecta fijación de la misma al marco o una defectuosa construcción del apoyo obstáculo. Sin embargo se entenderá como rehúse, si ello se produjera antes de que el perro hubiera realizado el obstáculo. Tampoco debe ser penalizado, el saltar o pisar los soportes que forman parte de la base de apoyo.

2. Causas de eliminación

El perro que orine o defeque dentro del interior del recinto de la competición.

Una vez dentro de este espacio, el participante no deberá suministrar ningún objeto de premio o comida a su perro (antes del comienzo, ni al finalizar el recorrido), en caso contrario, podrá ser eliminado. En el instante en el que el Juez toca el silbato o da la señal, el participante debe despojar al perro de su collar, si no lo ha hecho con anterioridad y dar comienzo a su actuación. Se sugiere que la correa del perro una vez haya comenzado su actuación, se mantenga fuera del alcance de su vista, para evitar que este la tome nuevamente antes de finalizar su recorrido, provocando su posible eliminación.

El participante que realiza un obstáculo, aún de forma parcial, entendiéndose como tal, saltar por encima de algún tramo de la Pasarela, lona del Túnel, montantes de las Vallas o atravesar el Slalom u otros elementos del recorrido.

El perro que realiza total o parcialmente un obstáculo, que no se encuentra en el orden marcado. Ejemplo: atravesar el Slalom, sobrepasar por encima o por debajo el plano vertical de la barra de un Salto, la Pasarela, la Empalizada, saltar o pisar el Túnel o su tejido. Igual penalización comete si apoya una de sus patas sobre cualquier obstáculo en “orden distinto”al marcado.

El derribo o desplazamiento de un obstáculo por parte del perro, cuando no se encuentra en el orden fijado por el Juez. Quedan excluidos los roces.

El marcado descontrol del perro sobre el terreno de la competición o sobrepasar los límites del espacio establecido, (deben estar claramente definidos).

La manifestación de agresividad por parte del perro, con independencia de sus características, tales como la raza o el tamaño del mismo en el interior de la pista, al ponerse de manifiesto la ausencia de socialización, requerida en este tipo de competiciones.

Obligar, forzar al perro a adoptar una posición, así como provocar una clara obstrucción para detenerle o impedir u obligarle a modificar su trayectoria, si como consecuencia de ello, se llega al choque o encuentro físico de ambos. Es preciso diferenciar este aspecto del “Tocado”, consistente en un ligero contacto, con miras a obtener alguna situación ventajosa.

Realizar nuevamente un obstáculo, cuando el Juez determinó una “Falta”y no rehusé, con excepción del “Slalom”.

El participante que tras ser eliminado, se resiste a abandonar el terreno de la competición, después de haberlo convenido previamente el Juez, así como faltar al respeto, formular reclamaciones de forma insultante o indecorosa, la desobediencia al Juez o la organización. Todo ello, podrá llevar consigo la prohibición de participar en lo que resta de jornada, con independencia de otras medidas que posteriormente pudieran tomarse.

El maltrato del perro será sancionado con la eliminación, entendiéndose como tal, no solo el castigo físico, sino también las humillaciones, insultos y amenazas, ejercidas por el guía dentro de la pista, así como los agarrones de pellizco para realizar cualquier corrección, etc. En estos casos, el Juez podrá descalificar al participante por lo que resta de jornada e incluso al día siguiente, si la prueba fuera doble. Todo ello, sin perjuicio de la adopción de posibles medidas sancionadoras.

C) ASPECTOS GENERALES DE LOS JUICIOS

El Juez hará constar en su informe cualquier anomalía o irregularidad observada, tanto en la organización como durante el desarrollo de la prueba, así como el incumplimiento del Reglamento y normativa particular de la R.S.C.E. Podrá llegar a suspender la misma, si los motivos fueran especialmente graves, debiendo informar a la R.S.C.E. de las irregularidades que motivaron tal decisión, tan pronto como le sea posible. Esta, podrá llevar emparejada la inhabilitación temporal del Club organizador.

Para determinar el T.R.S. de un recorrido, el Juez deberá prever una velocidad media en función de diversos parámetros tales como: dificultad, clase de suelo, meteorología, etc. La velocidad elegida es de tipo “medio”y será calculada sobre el conjunto del recorrido, incluyendo la realización de todos los obstáculos colocados sobre la pista, aún a sabiendas de que unos conllevan el empleo de mayor o menor tiempo en su realización tales como: Mesa, Slalom, Pasarela, Balancín o Saltos sencillos. Por tanto, debe de cumplirse la fórmula fijada en el Reglamento:

T = L / V

Ejemplo: para un recorrido de Agility con una longitud de 162 m. al cual se le ha fijado una velocidad de 2.7 m/s., el T.R.S. correspondiente será de 60 seg. A partir de aquí, no debe añadirse un tiempo “extra”si el recorrido incluye obstáculos de evolución lenta tales como: Mesa, Slalom, etc., ya que obligaría a variar nuevamente la velocidad para que se cumpliera la citada fórmula.

Una vez finalizada la actuación de un participante, el Juez ya no podrá rectificar su juicio, bien por iniciativa propia, de la organización o de un participante, debiendo rechazar cualquier modificación posterior, salvo que sea debida a un error del ayudante, técnico o de transcripción.

Corresponderá al Juez, determinar si un participante continúa o no el recorrido una vez eliminado, tras haberlo acordado con la organización de la misma.

El Juez no consentirá en ningún caso, que actúen ejemplares en concepto de “perro en blanco”, si no cumplen los requisitos exigidos:

a) haber superado el obligado test de sociabilidad de la R.S.C.E.

b) tener cumplida la edad mínima de 18 meses marcada por la F.C.I.

La señalización de las penalizaciones, serán claramente señalizadas por el Juez y se indicarán de las siguientes formas:

  • Falta: Brazo en alto y palma de la mano extendida.
  • Rehúse: Brazo en alto y puño cerrado.
  • Tocado (falta): Apoyar la palma de la mano sobre una pierna.

Normas complementarias de actuación de Jueces en Pruebas de Agility (agosto 2005)