Si estás pensando en enseñar al perro a sentarse, te compartimos algunas ideas esclarecedoras sobre esta tendencia del comportamiento humano, la utilidad aplicada a la convivencia, así como los beneficios o inconvenientes que puede llegar a tener.

La obsesión de adiestrar al perro para sentarse

Primero, ¡que levante la mano aquel que lo primero que le enseñó a su perro fue a sentarse!

🙋🏼‍♀️Sip, yo también, me declaro culpable del cargo.

Sentarse es fácil. Es rápido. Le da un pequeño empujón a ese ego interior de aspirante a adiestrador de perros.

«¡Le enseñé a mi perro a sentarse!» Ok genial… Pero, ¿por qué?

Cuando le preguntamos a la gente por qué le enseñan al perro a sentarse, nunca hay una respuesta clara y concisa. Normalmente dudan un poco antes de dar un montón de respuestas poco argumentadas o dicen algo como «Quiero que mi perro me preste atención».

Actualmente, sentarse se ha convertido en sinónimo de concentración o control, pero, ¿y si os dijéramos que un perro podría pasar toda su vida sin ser adiestrado para sentarse y aun así tener buena conducta social?

Por eso, hacemos que los perros se sienten y nos miren para todo, les pedimos a nuestros perros que se sienten antes de cualquier actividad como comer su comida, salir por la puerta, subir al ascensor, esperar en los bordillos, mientras conversamos con el vecino en la calle, compramos el periódico, sale el niño del colegio cuando le recogemos o simplemente para darles un trocito de comida.

Posibles beneficios de sentarse en la educación canina

Por supuesto, sentarse tiene sus usos. Puede ser un gran comportamiento alternativo que es incompatible con comportamientos problemáticos como saltar encima de las personas para saludar.

Desde luego que sentarse puede ser una buena posición estacionaria para trabajar en señales de duración como esperar y quedarse quieto, pero no es una condición indispensable. También se puede dejar que el perro elija la posición que le resulte más cómoda y luego trabajar para aumentar la duración en esa posición.

Entre las posturas corporales más usadas por los perros para esperar de manera natural, la de sentarse es de las menos utilizadas.

Perro sentado en medio de un bosque con la lengua fuera mirando a la izquierda de la cámara

Implicaciones físicas de sentarse en los perros

Realmente, en la postura usada para sentarse, el perro descansa sobre el periné y las tuberosidades isquiáticas. En esta postura las piernas miran normalmente hacia delante.

Dependiendo un poco de la conformación física de la raza, puede ser una postura incómoda y ergonómicamente poco adecuada para pasar un largo rato quieto o en espera.

De hecho, existen numerosas condiciones que pueden estar relacionadas con una postura anormal o dolor al sentarse, como son los problemas de cadera, que incluye elementos potenciales como displasia de cadera, artritis de cadera o cualquier otra cosa que cause una respuesta inflamatoria en la articulación.

Si a un perro con estos problemas se le pide sentarse en innumerables ocasiones, le estaremos infligiendo una cuota de dolor diario totalmente innecesaria.

En cambio, tienen cuatro tipos de maneras de tumbarse: tumbado sobre el esternón, con sus diferentes versiones según extiendan o recojan las patas traseras o delanteras; tumbados laterales, donde también hay variaciones en la posición de las patas; y la combinación de tumbado lateral con esternal.

¿Los perros eligen esperar sentados?

En un estudio realizado con Beagles, el tiempo en minutos utilizado en posiciones de espera y descanso fue la siguiente:

ESTAR DE PIE: 83

SENTADO: 63

TUMBADO: Posición esternal, posición lateral, combinada o decúbito supino: 200.263

Por tal motivo, deberíamos pensar que probablemente extrapolamos la actividad canina con los procesos intelectuales de los humanos, ya que, en nuestro caso, son más asequibles en posiciones pasivas, por ejemplo, la idea de que “sentados estudiamos mejor”.

Seguramente, estamos forzando el uso de comportamientos naturales del perro en momentos inadecuados, donde no lo ameritan y, sin embargo, el uso de otras posiciones podría ser de mayor utilidad para favorecer los tiempos de espera, así como lo calidad de vida de nuestros compañeros caninos.

María del Carmen Pérez
Educadora canina de LealCan

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lealcan.com

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