Comienza el día. Me dispongo a salir con mi perro adoptado hace unos meses, camino dirección al parque donde lo saco habitualmente y se repite la misma historia de siempre: llevo a mi perro atado y con el material adecuado, llevo meses trabajando porque es reactivo. Explico reactivo: reacciona de forma exagerada ante determinados estímulos, en este caso a otros perros cuando invaden su espacio.

Y de la nada aparece un perro ladrándole directamente; intento controlar de la mejor forma la situación, pero éste sigue ladrando, nos sigue, incluso se acerca por detrás queriendo morderle las patas. Al final todo el trabajo que estoy realizando con mi perro se viene abajo, ya que de esta forma no solo no avanzo, sino que retrocedo en su modificación de conducta, porque al final mi perro, tras las acometidas del otro, reacciona ladrando y mostrando esa reactividad que quiero modificar.

Comienzo a buscar con la mirada quien puede ser el guía del perro, pero no consigo ver a nadie. Entonces, en la otra punta del parque alguien, al oír los ladridos de mi perro, de gran envergadura y ladrido potente, levanta la cabeza de su teléfono y comienza a llamar a gritos a su perro sin que éste acuda a la llamada, por lo que acto seguido viene corriendo, coge a su perro y se va, sin mediar palabra y sin dejar de hablar por el móvil.
Estas son situaciones que diariamente pasan. Podría contar muchas más. Paseo por distintos sitios y siempre hay alguna situación así que echa por tierra el trabajo diario con mi perro. Por supuesto debo decir que me encuentro con guías que van pendientes de sus perros, obedecen a la llamada, etc… Y ahí todo funciona perfectamente; por desgracia son pocos.

Persona paseando a un perro con correa

Desde LealCan recomendamos:

Durante los paseos hay que ser respetuosos con los demás.

Si tu perro está suelto no permitas que vaya corriendo de forma descontrolada hacia otro perro que va atado. Tu perro puede ser agradable pero no sabes si el otro perro está en proceso de entrenamiento, tiene miedo, es reactivo, está enfermo, tiene dolor, etc… En estos casos necesitan espacio.

Si tu perro no acude a la llamada te recomendaríamos, antes de soltarlo, entrenarlo. Mientras no responda a esta señal, sólo deberías soltarlo en lugares controlados.

Debes estar pendiente de tu perro durante el paseo y más si éste va suelto ya que podría molestar a gente u otros perros.

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