Perros de asistencia psiquiátrica

¿Qué entendemos por perro de asistencia psiquiátrica?

Dentro de los perros de asistencia, podemos distinguir diversos tipos: perros guía, perros señal, perros de alerta médica, perros de servicio y perros de TEA.

De forma genérica, puede considerarse perro de asistencia aquel que, habiendo sido adiestrado por profesionales reconocidos, haya concluido su entrenamiento y adquirido así las aptitudes necesarias para el acompañamiento, conducción y auxilio de personas con discapacidad.

Pero no todas las discapacidades o deficiencias son inmediatamente obvias. Se podría definir a una persona con una discapacidad como aquella que presenta un impedimento físico o mental que limita sustancialmente una o más actividades importantes de la vida diaria y que, a largo plazo, afecta a la forma de interactuar y participar plenamente en la sociedad. Asimismo, se incluye a la persona que tiene antecedentes de dicho impedimento o aquella que se percibe ante otros como si tuviera tal impedimento.

Los perros de asistencia psiquiátrica son un tipo específico de perros de asistencia, seleccionados y entrenados para ayudar a personas con algún tipo de trastorno o alteración mental como, por ejemplo, trastornos depresivos, por ansiedad, relacionados con traumas y factores de estrés, trastornos del espectro de la esquizofrenia, disociativos, trastorno bipolar y Trastorno Obsesivo-Compulsivo, entre otros. Los cuadros psicopatológicos, además de provocar gran sufrimiento emocional, implican importantes limitaciones en la adaptación al entorno para estas personas.

En este punto, es importante aclarar la diferencia principal entre perros de apoyo emocional y perros de asistencia psiquiátrica, pues los primeros no realizan ninguna tarea específica previamente entrenada. Si bien la mera compañía de un perro puede ofrecer apoyo emocional, comodidad o una sensación de seguridad, esto en sí mismo no se puede calificar como tareas entrenadas. Así, los perros de apoyo emocional no están capacitados para realizar tareas específicas, sino que solo proporcionan comodidad y seguridad a la persona por el mero hecho de estar a su lado; sin embargo, los perros de asistencia psiquiátrica deben estar entrenados para la realización de, al menos, una tarea que mitigue directamente la discapacidad de su guía. El perro deberá ofrecer la plena confianza de que puede realizar las tareas para las que se encuentra específicamente capacitado y preparado.

María del Carmen Pérez de pie poniendo las dos manos sobre la frente indicando que tiene un trastorno psiquiátrico y su perro le está tocando con las dos patas delanteras los brazos

¿Cómo puede ayudar un perro de asistencia psiquiátrica?

Estos perros son entrenados para desarrollar una gran variedad de conductas de apoyo, dependiendo de la clínica del paciente y de sus limitaciones funcionales. Algunas de estas tareas entrenadas pueden ser intencionalmente solicitadas por el usuario mediante una señal verbal (por ej. encender la luz, buscar la medicación,…)  y otras estar sujetas a señales no verbales como ciertos estímulos ambientales (cambios o movimientos corporales del usuario o del entorno,…).

María del Carmen Pérez indicando a su perro con la mano derecha que tiene que pulsar el interruptor y su perro le está tocando esa mano en ese momento

¿Qué tareas pueden entrenarse para discapacidades psiquiátricas?

Los perros de asistencia psiquiátrica son entrenados para proporcionar un apoyo individualizado a un paciente concreto, en función de su clínica y afectación funcional. Por tanto, son un elemento más dentro del proceso de intervención, junto con la psicoterapia y/o el tratamiento psicofarmacológico. Entre las tareas que pueden entrenarse encontramos:

  • Buscar, portar y entregar medicamentos al guía y/o una bebida para que pueda tomar la medicación, así como el teléfono móvil para hacer llamadas de emergencia durante una crisis.
  • Abrir la puerta principal y escoltar al personal de emergencia hasta la ubicación del guía.
  • Traer ayuda de personas cercanas al guía cuando se encuentre con problemas para emitir comunicación verbal.
  • Proporcionar asistencia para el equilibrio en las escaleras al guía que experimente mareos debido a un ataque y/o levantarse y estabilizarse después de que el guía haya sufrido una caída debido a una crisis.
  • Responder a la alarma de incendios si el guía no responde ante una disociación o se encuentra muy sedado.
  • Responder a la alarma del despertador para hacer que el guía se levante y evite quedarse en la cama cuando aparecen conductas apáticas.
  • Prevenir o combatir la sobrecarga emocional en ambientes externos mediante estimulación táctil.
  • Ayudar a salir de un ambiente aversivo buscando la salida.
  • Proporcionar al guía una presión profunda para un efecto calmante.
  • Control de multitudes: prevenir el pánico en público realizando la búsqueda de espacio personal suficiente para el guía.
  • Devolver a la realidad al guía durante un estado disociativo o parálisis por miedo.
  • Proporcionar una verificación de seguridad ante el miedo del guía a intrusos en el hogar.
  • Encender la luz de habitaciones para prevenir el miedo a la oscuridad.
  • Reducir la hipervigilancia del guía mediante el trabajo en equipo y/o evaluar con mayor precisión la situación para tomar decisiones informadas sobre la realidad.

La importancia de los perros de asistencia psiquiátrica no puede subestimarse

Cada perro tiene su propio papel especial que desempeñar al ayudar a su guía, a quien confiere cierto grado de libertad individual, siendo así capaz de lograr cosas e ir a lugares con más confianza al contar con su perro brindando el apoyo necesario. En cualquier caso, también es importante tener en cuenta que éstos son solo una parte del plan de tratamiento de una persona. Los perros de asistencia no son la panacea y también requieren dedicación y cuidados. Una persona afectada con trastornos psiquiátricos necesitará seguir los consejos médicos y/o psicológicos prescritos por un profesional. Por último, os dejamos con un vídeo nuestro para que podáis conocer mejor a estos perros.

 

María del Carmen Pérez
Educadora canina de LealCan

banner-lealcan-articulos3646 444 555 – info@lealcan.com

lealcan.com

Artículos relacionados:

Dálmata tumbado con la señal de quieto en una exhibición de perros de asistencia con Enrique Solís de LealCan en la silla de ruedas

Qué son los Perros de Asistencia y los Perros de Terapia. En primer lugar explicaremos lo que se engloba dentro de Perros de Asistencia: Perros de servicio, se denominan así los que trabajan para ayudar a personas con discapacidades físicas en general: gente en silla de ruedas, problemas de equilibrio, dificultad para caminar…

kenal en el aire saltando encima de enrique solis con un cartel de lealcan detrás

Señales u órdenes. Os indicamos los tres términos que os encontraréis para nombrar el antecedente, señales, ordenes y comandos, pero nosotros siempre utilizamos la palabra señal,ya que en las lineas de adiestramiento en positivo preferimos proponer al perro un comportamiento y darle las gracias por realizarlo, no ordenárselo…

Enrique Solís en sesión de AAA, paseando con un usuario y dos correas y Peggy Gilbert en el lateral

Aspectos humanos en el Adiestramiento Canino. Entender el adiestramiento como un procedimiento unidireccional puede, en mi opinión, constituir una manera incompleta de conceptualizar la interacción organismo-medio. Asumir que durante las sesiones de adiestramiento nuestro perro…

perra de IAA con un tutu puesto para sesión de terapia

El poder emocional de los animales terapeutas. ¿Por qué utilizar animales para hacer terapia? Pues bien, en principio por una cuestión fisiológica: el cerebro. Está demostrado que el cerebro de determinados mamíferos como el perro, el delfín y el caballo, está configurado especialmente como receptor emocional. Para entenderlo mejor, vayamos por partes…